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La venta de piel sigue en auge, razón por la que muchas fábricas y empresas han comenzado a comercializar sus productos de piel sintética o lo que se conoce como polipiel, que en realidad no es más que un material plástico que imita la piel y que nos puede confundir cuando buscamos la original. ¿Cómo podemos diferenciar la piel?

No hay mayor decepción que comprar un artículo, ya sean zapatos o bolsos, pensando que son de piel, y pagarlos a precio de piel, para luego darnos cuenta de que no lo son. Estos son algunos trucos para diferenciar la piel: 

El tacto

La piel auténtica, al tocarla, es lisa y suave, fácilmente manejable. En el caso de la piel falsa, es rígida y su tacto es como el plástico. Parece algo sin vida, mientras que la piel de verdad es cálida y atrae a tocarla. 

Por otro lado, el cuero o la piel auténtica tiene mucha más elasticidad, por lo que si al presionar con los dedos notamos unas pequeñas arrugas que salen y que desaparecen de forma natural a los pocos minutos, estamos ante piel auténtica. 

Otro truco para saber si estamos ante una pieza de cuero es darle la vuelta a la piel y rozarla con las uñas. Con la piel falsa solo dejaremos una marca, mientras que con la auténtica traeremos lo que se conoce como la flor de la piel, unas pequeñas partículas que se quedarán en las uñas. 

Olfato

Oler la piel auténtica es muy diferente de la piel falsa. La primera desprende un olor fuerte y a veces, incluso desagradable, como sucede en el caso de la marroquinería, que se fabrica con un proceso sencillo que no elimina el olor de la piel del animal.

En el caso de la piel falsa, desprenderá un olor fuerte a plástico.

Hay que ser cuidadosos con esto, ya que en el mercado podemos encontrar artículos de supuesta piel que tienen odorizantes que la hacen parecer cuero auténtico.

La vista

En la piel genuina, si te empeñas un poco acercando la vista, se ven los poros del material, algo que no sucede en el caso de la piel falsa.

El fuego

Sí, usar una vela, una cerilla o un mechero, es una buena idea para darnos cuenta de si estamos o no ante un producto de piel. Si al acercar la fuente de calor al producto en cuestión se deforma, estamos ante piel falsa. Por el contrario la piel original se puede deformar un poco, pero luego volverá a su estado. 

Pincharla

Un alfiler puede ser la herramienta perfecta para saber si estás ante piel falsa o piel natural. Si el tejido es genuino costará mucho atravesarlo con el alfiler, todo lo contrario de lo que pasará con la piel falsa. 

Y con estos trucos, en caso de que quieras comprar una prenda de piel o que, en el caso contrario, prefieras la piel falsa, tienes lo necesario para reconocer ambas. 

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